Teruel // Autorizan la caza sin límite de ciervas en cotos contiguos a la reserva de los Montes Universales

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Medio Ambiente adopta una serie de medidas, algunas polémicas, para reducir la superpoblación cérvida en el espacio cinegético público y evitar las pérdidas económicas en las tierras de cultivo a causa de los animales.

30/05/2014 | Heraldo.es | Leonor Franco

Unos 1.000 ciervos han sido abatidos en los últimos ocho meses y 100 más lo serán en las próximas semanas en la reserva de caza Montes Universales con objeto de reducir la superpoblación de esta especie cinegética que se está registrando en la Sierra de Albarracín y que ha provocado reiteradas denuncias de los agricultores por las importantes pérdidas sufridas en las cosechas del entorno.

El Departamento de Medio Ambiente del Gobierno de Aragón ha intensificado la presión cinegética en la reserva y ha autorizado la caza de hembras sin ningún tipo de restricción en los cotos colindantes, una medida que si bien defienden los afectados por los daños en los cultivos, ha despertado las críticas de colectivos ecologistas.
El director general de Conservación de Medio Natural, Pablo Munilla, que presidió ayer en Orihuela del Tremedal la junta consultiva de la reserva, reconoció que nunca antes se había llevado a cabo una presión cinegética sobre el espacio de caza turolense de tanta magnitud como actualmente, pese a lo cual el censo de ciervos se mantiene estable: 2.500 ejemplares. Algunos agricultores consideran, no obstante, que esta cifra puede multiplicarse por dos contando la población de fuera de la reserva.

Munilla atribuyó la limitada eficacia de las medidas tomadas en la comarca turolense a la gran concentración de cérvidos que registran los cotos privados de las provincias vecinas de Guadalajara y Cuenca, donde hasta ahora no se habían adoptado soluciones para su control. El director general dijo que se produce “el efecto llamada” de los animales de las zonas colindantes a las tierras de cultivo turolenses en búsqueda de recursos alimentarios. Tras las conversaciones mantenidas con representantes de la Consejería de Agricultura de Castilla-La Mancha, se ha logrado que esta comunidad declare comarca de emergencia cinegética a una zona de 302.000 hectáreas de 53 municipios de la comarca de Molina de Aragón y el Alto Tajo, en la provincia de Guadalajara. Entre otras cuestiones, se exigirá que por cada trofeo abatido en los cotos privados se cacen siete hembras, lo que, según Munilla, da una idea “de la magnitud del problema que existe tanto en Aragón como en Castilla-La Mancha”.

El director general de Medio Natural dio a conocer ayer en la junta consultiva un plan cinegético que abarcará los tres próximos años y que contempla el sacrificio, a partir de septiembre de este año, de 1.500 ejemplares; 1.300 en la campaña de 2015; y 1.200 animales, en 2016. Todas estas actuaciones, que se desarrollarán a través de batidas gestionadas por los agentes de protección de la naturaleza y mediante los permisos de trofeos otorgados por los ayuntamientos de los pueblos, persiguen una reducción del censo de ciervos a partes iguales entre machos y hembras.
Equilibrio
La autorización para cazar hembras, que en estos momentos se encuentran en estado de gestación, es para Pablo Munilla una medida necesaria. “Si hay un problema de superpoblación, tenemos que actuar”, dijo. Agregó, no obstante, que hay que buscar “el equilibrio, por el interés turístico que también tiene en esta comarca la presencia de los ciervos”.


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