Proyectos para resucitar animales extinguidos

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La ‘biología de la resurrección’ busca devolver a la vida a especies recientemente extintas, como el bucardo.

24/10/2014 | Redacción

Ejemplar de bucardo / Foto: www.npr.org
Ejemplar de bucardo / Foto: www.npr.org

¿Sería posible volver a ver al bucardo, esa especie de cabra montés del Pirineo de inmensa cornamenta cuyo último ejemplar se extinguió en 2000? ¿O quizá especies aún más antiguas e idealizadas como los mamuts, desaparecidos hace cuatro milenios? La biología de la resurrección, inscrita en un movimiento científico denominado desextinción, busca, precisamente, devolver a la vida a especies que, por una u otra razón, se extinguieron.

Actualmente, el ritmo de desaparición de especies es de entre mil y 10.000 veces más rápido a causa del hombre del que se daría en circunstancias en las que solo actuase la naturaleza. Quizá por mala conciencia o, sencillamente, como reto científico, varios proyectos están en ello. Uno es el Proyecto Lázaro, en el que el objetivo es devolver a la vida a una rana australiana extinta en 1983 de rarezas muy particulares, como ser la única especie conocida que podía convertir su estómago en útero para parir después por la boca.

Otro ejemplo es el Proyecto Resucita y Restaura, que cuenta con material genético de 23 especies desaparecidas hace menos de 500.000 años. Eso sí: para que vuelvan a la vida, se tiene que dar una condición, y es que exista un pariente lo más cercano posible genéticamente hablando para que sus ejemplares sirvan de padres sustitutos.

 

El bucardo que volvió a la vida

También en España se trabaja en esa línea, en concreto, con nuestro bucardo. El biólogo Alberto Fernández-Díaz recogió una muestra de su último ejemplar una vez muerto, una hembra. A partir de él, creó 154 células embrionarias que después implantó en cabras domésticas. Cinco embriones se gestaron pero solo un parto acabó en éxito. Eso sí, el ejemplar nacido solo vivió durante siete minutos. Pero por siete minutos, el bucardo volvió a existir.

¿Tiene sentido devolver a la vida a especies ya desaparecidas? Depende. Algunos científicos consideran que especies recientemente extintas podrían reintegrarse sin problema en sus hábitats correspondientes y realizar las labores en ellos que antes hacían, es decir, aportar su valor a la cadena biológica. Además, sería una forma de compensar al medio ambiente por los desmanes humanos sobre él. Otra cosa son especies como el mamut o el dodo, pájaro extinguido en 1680. ¿Existen sus hábitats? En muchos casos, no. ¿Se beneficia así a la naturaleza? ¿En qué colaboraría la vuelta de los mamuts a la Tierra?


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