Pescar ciprínidos entre obstáculos

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Introducción

obstaculos

En este pequeño artículo, daré unas recomendaciones sobre como pescar ciprínidos en zonas donde existen obstáculos tales como: ramas, espadañas, piedras en el fondo, carrizos e incluso árboles sumergidos.

En primer lugar, pondré como ejemplo un río medio de nuestra península, donde pueda existir toda clase de ciprínidos (carpas, barbos, tencas, bogas, alburno, bremas, etc).

Seleccionando el lugar

La técnica de pesca que voy a elegir en esta ocasión, va a ser la pesca a fondo, bien sea al carpfishing o al feeder.

La primera recomendación, es valorar las zona donde sepamos que pueden existir el menor número de obstáculos potenciales, sobre todo aquellos que están sumergidos y que nos dificultarán en gran medida la pesca.

En segundo lugar, sería sondear la zona, para elegir los lugares más limpios y poder depositar allí nuestra plomada y cebo, para ello el método de sondeo más sencillo sería:

plomo de sondeo

Coger un plomo pesado de fondo y lanzarlo a las zona establecida, una vez allí depositado, se irá desplazándolo poco a poco a tirones suaves pero continuados, y con la ayuda de nuestros dedos situados en la línea cercana al carrete, iremos notando los posibles cambios que el plomo nos vaya trasmitiendo, bien sean subidas o bajadas de desnivel, pequeños golpes producidos por posibles piedras en el fondo, incluso estancamiento del plomo, ésto último nos cantará que el fondo es de cieno o fango, este proceso se hace, para hacernos una imagen mental del fondo en el que vamos a pescar, y así ver que obstáculos pueden entorpecernos  en nuestra jornada.

Otra manera, es ponerle a ese plomo un trozo de algodón, e ir arrastrándolo, de esta manera al sacarlo, podremos ver si el fondo es arenoso, de piedra, fangoso, de lodo, etc, acordaros “el algodón no engaña”.

sonda

También existen en el mercado plomos destinados para esta función, donde estos datos son mejor transmitidos que un plomo convencional.

Aunque la forma sin duda más fiable, sería disponer de una sonda, pero aquí, habría que hacer un desembolso considerable.

boya

Una vez hecho estos pasos, ahora se trata de saber con exactitud el lugar elegido, para ello, contaremos con al ayuda de una boya marcadora, más útil para un embalse, ya que en río quizás no sea tan necesaria, el motivo, es por que siempre tenemos la referencia de la orilla contraria, en el caso de que siempre busquemos la pesca allí, de lo contrario, y seleccionando un lugar intermedio, yo particularmente si recurriría a la ayuda de la boya, de esta manera siempre sabremos el lugar exacto donde podremos lanzar, cebar y depositar nuestra línea.

Sin otras opciones

En otras situaciones, no nos queda más remedio que elegir una zona donde puedan existen árboles por un lado o sumergidos y espadañas o carrizos por el otro, pues bien, que sepáis que aunque complicado, son las zonas potenciales para una jornada de pesca, ya que es allí donde los ciprínidos obtendrán comida de forma natural.

Particularmente, yo preferiría buscar más el refugio de las espadañas, el motivo es que ante una picada rápida y fuerte, siempre tendremos alguna opción más para poder luchar de tú a tú con nuestro contrincante.

Ante un árbol, los problemas pueden acrecentarse, si una carpa o barbo, decide buscar cobertura en él, id rezando, por que en este caso, será casi imposible recuperar la captura.

Los problemas crecen

embalse

Ahora voy a poner un caso hipotético que nos puede suceder, hemos elegido un lugar con piedras y rocas de forma cortante.

Muchos de nuestros pantanos tienen el fondo de pizarra, una roca metamórfica fácil de fracturar, pero es un cuchillo auténtico con nuestras líneas.

¿Qué podemos hacer ante esta situación?

Lo mejor y más práctico, es poner a nuestra línea madre un terminal de choque, bastante más grueso de diámetro que nuestra línea principal, con esto aseguramos que no se pueda producir roturas.

Otro elemento de seguridad, es el lead core, se trata de un terminal de hilo recubierto con plomo interior y muy resistente a la rotura, excelente para pegarse bien al fondo y pasar desapercibido por ciprínidos desconfiados, es más, los materiales empleados en su fabricación son de auténtico camuflaje, de ahí su uso recomendado.

Conclusión

He procurado orientaros en lo que en teoría nos puede suceder en lugares que apenas hayamos tenido contacto con ellos, y que nada más llegar a sus orillas, observemos que en un principio vamos a tener la mala suerte, entre comillas, de encontrarnos con estas dificultades citadas.

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Tened en cuenta, que no deberíamos ponernos a pescar sin saber antes de nada datos tan importantes como:  la actividad de pesca del lugar, el relieve y los materiales del fondo que existe en sus orillas opuestas, etc.

Hacer todo esto, nos va a llevar un buen rato, pero así tendremos mucho ganado, y no estaremos pescando “a ciegas” pensando que hemos lanzado a un lugar estupendo, cuando a lo mejor nuestro cebo ha quedado enterrado sobre una capa profunda de cieno, incluso enredado en una rama del fondo, o por qué no también, sobre un desnivel de rocas, donde sería invisible para la mayor parte de los peces.

Es aquí donde cada uno debe tomar sus propias decisiones y valorar si realmente merece la pena, para mí sí compañeros.

Un saludo y feliz pesca.

 


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