Medio centenar de riojanos pierde cada año su licencia de armas por delitos y faltas

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Se dice de ellas que las carga el diablo, pero es mentira, solo el hombre es responsable de su uso o abuso.

05/06/2014 | La Rioja.com | ROBERTO GONZÁLEZ LASTRA

La Rioja atesora un arsenal de más de 31.000 armas de fuego, el 85% de ellas de caza, pero al contrario que en Estados Unidos, donde la posesión de una licencia y de un arma es un derecho consagrado por su constitución, en España su ‘disfrute’ supone un concesión que hay que ganarse y esmerarse por mantener, ya que nuestro país puede presumir de la legislación más severa de Europa en esta materia. Un estricto control que se encarga de hacer cumplir la Intervención de Armas de la Guardia Civil, una unidad que en la región dirige el capitán Miguel Villaescusa.

«La Rioja registra 14.500 licencias de armas, 14.000 de ellas de cazadores», explica el jefe de la unidad, quien sospecha que las dificultades económicas han afectado a los permisos. «En el 2011 teníamos 16.000 y ahora hay 14.500, con lo que sí parece que la crisis puede haber afectado, aunque también hay otros condicionantes, por ejemplo que hay muchos aficionados a la caza que se van haciendo mayores y optan por no renovar la licencia», resume el capitán.

Con una media de 210 renovaciones mensuales y 15 nuevas licencias de armas por mes, hay muchas ocasiones en las que la pérdida del permiso no reside en la decisión del interesado. En La Rioja se registra cada año la retirada de casi medio centenar de licencias de armas. «Hablaríamos de 3 o 4 mensuales y se producen por la implicación de sus dueños en casos de violencia de género, en delitos contra la propiedad o contra las personas, por asuntos de lesiones o amenazas, por reincidencia en temas de alcoholemias o por otras conductas… No siempre son delitos, a veces son por faltas», resume el jefe de la Intervención de Armas en La Rioja que, interrogado por Diario LA RIOJA, no duda en añadir: «¿Lo que más ha crecido? Pues tal vez por delitos en la violencia contra la mujer, sí creo que sí», asegura para aclarar que en esos casos «se procede a la retirada inmediata de las armas».

Investigación activa

En otras ocasiones, el interesado ve revocado el permiso incluso antes de lograrlo. «Más o menos se deniegan entre 3 y 4 peticiones al mes de licencias de armas en La Rioja debido a que el solicitante tiene antecedentes penales o no supera los requisitos establecidos», concreta el capitán de la Guardia Civil.

La pérdida de la licencia, tanto si no la renueva el titular como si se le revocada, se traduce en la inmediata retirada del arma para su subasta, destrucción o inutilización. La Intervención de la Guardia Civil en La Rioja recoge 400 armas al año. «La gran mayoría se deben a que su dueño no ha renovado la licencia, porque por hechos delictivos la media anual asciende a unas 30 en esta comunidad», detalla el capitán Villaescusa.

«Tenemos una investigación activa gracias a los datos que se nos proporcionan diariamente en las novedades que completan las unidades de seguridad ciudadana cada vez que se produce un hecho delictivo o una detención. Nosotros cruzamos los datos y si cualquier persona implicada en una detención o en un hecho delictivo está en posesión de una licencia de armas o de un arma, procedemos a investigar el asunto. No es necesario que haya una condena judicial, en caso de la menor duda o de riesgo se procede a la retirada del arma», asevera el jefe de la unidad, a la que llegan todo tipo de armas, no sólo de fuego. «Desde las prohibidas, como puños americanos, a armas blancas no ilegales, como navajas y cuchillos que, en aplicación de la ley de seguridad ciudadana, han sido localizadas en poder de personas o en lugares y circunstancias donde no deberían estar, por ejemplo en una discoteca o bajo el asiento de un coche», remata el capitán.


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