Los jabalíes pueden contagiar hepatitis, salmonelosis y virus letales

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Un estudio de la Universidad de Castilla-La Mancha repasa la capacidad de este animal para convertirse en foco de enfermedades a lo largo y ancho del mundo.
02/09/2015 | abc.es

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Cada cierto tiempo, los animales silvestres se convierten en el origen de una epidemia. Así ha pasado con el brote de MERS en la península Arábiga o con el brote de ébola en África occidental, que comenzó a partir del consumo de carne de murciélago mal cocinada.

Ahora, según informa el diario ABC en su web, investigadores de la Universidad de Castilla-La Mancha han publicado un artículo en la revista «Transboundary and Emerging Diseases» que asegura que «el jabalí constituye un riesgo en la transmisión de enfermedades importantes para las personas a nivel mundial que debe ser tenida en cuenta por las autoridades en materia de salud pública».

Francisco Ruiz Fons, director de la investigación responde a ABC que esas enfermedades son «la encefalitis japonesa, la hepatitis E, la enfermedad originada por el virus Nipah (que causa una elevada mortalidad en humanos y para el que no existe tratamiento), y algunas enfermedades ocasionadas por enterobacterias como Escherichia coli, Salmonella o Campylobacter».

El enfoque del estudio es mundial ya que tanto el jabalí como el cerdo asilvestrado tienen una distribución «prácticamente mundial».

Ruiz Fons explica además que la creciente densidad de jabalíes «por encima de rangos hasta ahora conocidos» incrementa su papel como reservorio y transmisor de enfermedades al ser humano, por lo que «sería recomendable aumentar los cupos de caza existentes, ya que el jabalí no tiene prácticamente depredadores y estudiar medidas de control de estas enfermedades en el jabalí (por ejemplo a través de la vacunación mediante cebos como nuestro grupo de in vestigación está haciendo para controlar la tuberculosis».

Transmisión a humanos
Se conocen numerosos casos de transmisión de enfermedades entre el jabalí y el ser humano, como por ejemplo, los de hepatitis E en Japón o los casos anuales de triquinosis que se dan en multitud de países (incluida España) tras el consumo de carne de este animal mas cocinada y que no ha pasado por la inspección veterinaria.

El científico ha explicado que este tipo de casos «no suelen darse a conocer al público en general porque son situaciones particulares que afectan a cazadores o consumidores de caza, pero son casos registrados porque se originan en países con buenos sistemas de salud pública».

Colectivos en riesgo
Los patógenos de los jabalíes pueden ser de naturaleza diversa y afectar a diferentes grupos de personas, pero cazadores y profesionales de la caza son, a priori, los que presentan un mayor riesgo de adquirir infecciones del jabalí.

El investigador español ha añadido que «existen vías de transmisión tanto directas como indirectas: Para la directa hace falta un contacto próximo entre especies para que un agente patógeno compartido entre ambas especies pueda transmitirse. En este caso el contacto directo con el animal o con su canal (por consumo de productos de jabalí infectados) es la principal forma de transmisión». Además ha admitido que este contacto es difícil de predecir y que ha admitido la falta de conocimientos sobre poblaciones de estos animales o cómo se mantienen los patógenos entre los jabalíes.


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