La mirada entre un perro y su dueño fortalece sus vínculos afectivos

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Un estudio que recoge la revista Science demuestra que un contacto visual entre ambos aumenta sus niveles de oxitocina, la hormona del amor.

11/05/2015 | J&S

Varios experimentos llevados a cabo por un equipo de científicos del departamento de Ciencia Animal y Biotecnología de la Universidad de Azabu (Japón) han demostrado que la hormona del amor, la oxitocina, es la encargada de crear una conexión tan fuerte como la que se crea entre padres e hijos a nivel biológico.

La oxitocina es la sustancia química que actúa como neurotransmisor en el cerebro y es capaz de crear vínculos afectivos entre los seres humanos y también entre otras especies, como por ejemplo los perros. Para demostrarlo, los científicos llevaron a cabo varios experimentos con 30 perros de diferentes razas y edades y sus dueños. En uno de ellos ambos fueron conducidos a una habitación donde permanecieron durante 30 minutos mientras se registraban sus interacciones. Los niveles de oxitocina de los dueños, medidos por la orina, aumentaron tras un contacto visual prolongado. Por lo que cuanto más contacto visual habían tenido los dueños con sus perros, mayor nivel de esta hormona se encontraba en el cerebro. “Cuando perro y dueño se miran, ambos muestran un aumento de la oxitocina”, afirma Takefumi Kikusui, líder del estudio.

El estudio arroja dos conclusiones: humanos y perros refuerzan sus vínculos biológicos en un circuito neuronal impulsado por la oxitocina, de la misma forma que se construye entre individuos de la misma familia. Y la forma de crear y reforzar este vínculo es sencilla y directa: una simple mirada recíproca.

Más tarde se intentó el mismo experimento con lobos domesticados, pero estos no buscaron la mirada de los humanos, aun habiendo sido criados por ellos, y sus niveles de oxitocina no aumentaron. “Los lobos que tienen una relación muy estrecha con sus criadores no pueden estimular la oxitocina en ellos, posiblemente debido a la falta de contacto visual. El uso de este contacto visual hacia el dueño es diferente entre los perros y los lobos, y esta es la razón por la que estos último no tienen este tipo de vínculo con los humanos”, explica Kikusui. Ahora entendemos la relación que une a muchos cazadores con sus compañeros de batallas.

 


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