La mejor modalidad para iniciar a futuros cazadores El descaste como escuela

¿Lo compartes?

IMGP4685
El final de la primavera es un buen momento para transmitir los valores cinegéticos a los más jóvenes. La caza del conejo es una modalidad perfecta para que hagan sus primeros disparos.

Texto y fotos: Fernando Álvarez de Sotomayor de León

Parece mentira, pero a punto de cumplir el cincuentenario de mi primera jornada cinegética he descubierto una actividad que me colma de satisfacción. Muchos ansían cazar un gran número de perdices, otros conseguir un trofeo de máxima puntuación y algunos acudir al extranjero en busca de la pieza más inaccesible o simplemente competir con sus compañeros de caza. Desafortunadamente, sigue habiendo muchos cazadores en los que la competición es lo que prima. Por suerte y educación cazadora, de entre los que ya peinan canas cada vez son más los que sólo pretenden echar un pulso al campo, los que huyen de homologaciones y los que anteponen el cómo, el con quién y dónde, al cuánto. El inculcar estos ideales a las nuevas generaciones de cazadores es lo que me tiene enganchado en estos últimos años, pues no hay mayor placer que ver cómo tus hijos, sobrinos, nietos o hijos de amigos absorben tus lecciones cual esponjas.
Al principio es una modalidad nueva, desconocida, pero mucho más gratificante que todas las anteriormente vividas. Para esta nueva actividad lo primero que debes plantearte es él cuándo y el dónde: la mejor época es durante el descaste del conejo, ya que en estas fechas la chavalería ya ha acabado el colegio, aún no han empezado los campamentos de verano y todavía no nos hemos sumergido en la vorágine de nuestras playas masificadas.

Empezar desde abajo
Lo ideal es que cuando el chaval vaya a disparar por primera vez ya haya pasado por las etapas de morralero y ayudante en la limpieza de escopetas y tenga conocimientos básicos del desplume y destripado de las piezas de caza. Eso sí, siempre de forma dosificada, ya que los excesos no son buenos. El por qué deben comenzar su andadura cinegética con el conejo es, principalmente, porque su tiro no entraña mucha dificultad y hay mayores condiciones de seguridad: al contrario que en la volatería, se dispara hacia el suelo y, además, estas fechas son las de máxima densidad de este lagomorfo.
En las primeras jornadas que acudas con tu pupilo/a te aconsejo que únicamente caces por las tardes, ya que a nadie le agrada un madrugón. En los primeros lances siempre mantengo mi mano sobre el hombro del novato, que está medio paso por delante de mí. Gracias a tu ángulo de visión –al ser más alto que tu discípulo– puedes divisar la pieza antes que él y con la mano girarle en la dirección que viene o huye el conejo –esa misma mano que evita que salga corriendo una vez que haya abatido su objetivo–.IMG_1509
Parece mentira, pero es curioso que una sola mano sirva para transmitir al chaval todo lo que has aprendido a lo largo de décadas: caminar despacio o rápido, elegir la pieza, el encare, el swing, concienciarle de la importancia del seguro, el adelantamiento del tiro, doblar el disparo, abrir la escopeta y acudir a por la pieza… todo ello con tan sólo una leve presión de tus dedos sobre su hombro. Es el equivalente a cuando les enseñamos a cruzar la calle agarrados de la mano.

Descaste con perro
Y tan importante como todo lo demás es la zona de la Península donde acudir al descaste. Son muchas las comunidades que lo autorizan cuando se acerca el final de la primavera, pero sólo Murcia lo permite con perro en estas fechas, y no hay mayor placer que cazar con tu fiel compañero de fatigas. Quizás esta sea la razón principal por la que estoy de acuerdo con el estado de las autonomías, ya que si nos rigiésemos por una sola ley nacional, estoy convencido de que la caza de conejo con perro estaría prohibida en todo el estado. El cálculo de probabilidades nunca falla, y al estar cedidas las competencias de caza a las distintas administraciones autonómicas siempre cabe la posibilidad de que alguna aplique la sensatez y su gestión supere el aprobado.
Afortunadamente, existe esta autonomía en la que se legisla con la cabeza y en la que se medita la regulación de las órdenes de veda, los cupos, las modalidades y las especies a cazar. Sé que es difícil, pero no sólo las comunidades

Lo idóneo es que comiencen con el conejo: su tiro no entraña mucha dificultad y la seguridad es mayor que en la volatería

IMG_1514IMG_1731

limítrofes con Murcia, sino también las del resto de España, deberían tomar a esta comunidad uniprovincial como ejemplo de gestión cinegética. Quizás tenga mucho que ver el que en los distintos puestos en la Administración la gran mayoría sean cazadores que, además, mantienen una buena relación con la federación y sociedades. Por todo esto se me hacen cortos los 300 kilómetros que separan mi domicilio de las tierras pimentoneras.IMGP4655
En esta comunidad, para la caza del conejo hay que diferenciar dos zonas: por un lado, la que conforman las regiones del noroeste y del norte, con una densidad menor de conejos principalmente por tratarse de un terreno más quebrado donde pinos, encinas, chaparras y carrasIMG_1722cas albergan una numerosa población de jabalíes y zorros y su predación merma el número de gazapos. Aun así, la cantidad de conejos se ha visto incrementada este año gracias, desde mi punto de vista, a que la presión cinegética sobre la gran población de jabalíes y zorros ha aumentado –autorizada por la Administración tras la petición de los cazadores y agricultores–. Así da gusto.

Son muchas las comunidades autónomas que autorizan el descaste de conejos, pero sólo en Murcia se permite su caza con perros

Lo ideal es que antes de disparar por primera vez el chaval haya pasado por las etapas de morralero, ayudante en la limpieza de escopetas...
Lo ideal es que antes de disparar por primera vez el chaval haya pasado por las etapas de morralero, ayudante en la limpieza de escopetas…

Las primeras jornadas que caces con tu pupilo, que sea por la tarde: a nadie le gusta un madrugón

La costa, plagada de conejos
Por otro lado nos encontramos con la zona costera, que goza de una mayor abundancia de conejos. En estos territorios de pequeñas siembras de cereal, plantaciones de frutales y monte de esparto, esta especie encuentra uno de sus hábitats idóneos… hasta el punto de que en algunos términos su presencia llega a considerarse una plaga.la-primav091
He cazado con varios pupilos en tierras de Cartagena y te puedo asegurar que con dos buenos perros –ya sean levantadores, como los podencos, o de muestra, preferentemente de pelo corto por las temperaturas del termómetro–, en una tarde conseguirás que el aprendiz de cazador salga no doctorado, pero sí bachiller en la cinegética.la-primav092-(1) Yo, desde luego, volveré año tras año a las maravillosas tierras murcianas. Eso sí, con los dedos cruzados para que no cambien, ni se jubilen, los actuales cargos de la Administración que rigen la caza en la región. JyS


¿Lo compartes?

One comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *