La caza genera en Soria 60 millones y crea un millar de empleos al año

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La mayor mueve el 70% de los ingresos de este sector, según la Federación regional.

19/08/2014 | Heraldo de Soria | I. Li. Y.

La provincia es prácticamente un coto de caza. Apenas 118.147 hectáreas suman los terrenos cinegéticos cuya gestión recae directamente sobre la Consejería de Fomento y Medio Ambiente, es decir, cerca del 12 % de la provincia (Reserva Regional de Caza de Urbión, 115.895 hectáreas; y Zonas de Caza Controlada: 690 hectáreas en Valduérteles, 727 hectáreas en Velasco y 835 hectáreas en Ágreda). El resto es de régimen privado. Existen 475 cotos de este tipo, lo que supone más del 85 % del territorio provincial.

Cazadores en media veda / Foto: Heraldo de Soria
Cazadores en media veda / Foto: Heraldo de Soria

Desde la media veda, que se abrió el pasado 15 de agosto, la práctica de este deporte genera un “recurso importantísimo” para Soria, dado que mueve unos 60 millones de euros y crea casi un millar de puestos de trabajo al año, cifras extraídas a partir del estudio (actualizado el mes de marzo) realizado por el presidente honorífico de la Federación de Caza de Castilla y León, José Luis Garrido, que indica que en la Comunidad genera unos 501.525.598 euros y 7.800 empleos, uno al año por cada 64.150 euros gastados por los cazadores. “Sobre todo supone un buen colchón para los pequeños ayuntamientos, dado que el arrendamiento de sus cotos es el mayor de sus recursos”, manifiesta José Manzano, máximo responsable de la Delegación Provincial de Caza, quien vaticina que se prevé un año bueno para la media veda, en función de los avistamientos durante el periodo de cosecha.

Sin embargo, lamenta que será irregular en función de si se han respetado o no los hábitats de estos animales en las labores de cosecha. “El problema es que prácticamente en toda la provincia hace más de quince días que terminó la cosecha y en apenas un día se ha empacado, de modo que en 24 horas se ha destruido el hábitat de las codornices, que sin lugar en linderos y ribazos terminan por marcharse”, indica Manzano, quien reconoce que se trata de una queja sistemática de los cazadores hacia los agricultores por intentar aprovechar al máximo los terrenos. “Si reciben ayudas agroambientales deberían dejar algo más de tiempo la paja para generar hábitat. Esto es señal de que no se están haciendo las cosas bien”.

En segundo lugar

Y es que la caza es el segundo sector que más recursos genera en el medio rural, por detrás de la agricultura, añade Manzano, quien aboga por crear sinergias entre ambas actividades.

La estimación para calcular el dinero inducido por la caza se consigue a través de 18 subsectores, que son los que integran este sector económico, tales como las capturas tanto de caza menor como de caza mayor, los veterinarios, taxidermia, rehalas, armas y cartuchería, armería y complementos, perros utilizados en caza, gastos por tenencia de armas y federativas, licencias de caza y seguros, seguros de cotos, arrendamiento de cotos, planes de ordenación, guarderías, medios de comunicación, sector restauración y hotelero, transporte, energía y gestión de cotos. “El trabajo es dificultoso por la falta de estadísticas oficiales sobre la mayoría de estos subsectores, por la amplia dispersión geográfica de la actividad en todo el territorio nacional y por las características comerciales de la caza, donde la mayoría de las partidas son pagadas por los cazadores sin recibir ninguna factura al respecto”, explica el autor de estos estudios, José Luis Garrido. Añade también que “con carácter general los pagos por cacerías, que es la partida más grande del estudio citado, no disponen de ningún registro contable ni declaración a la hacienda pública”.

A nivel nacional el dinero por la acción de cazar las especies de caza menor supone 741 millones de euros, casi dos veces y media el inducido por la caza mayor, 303 millones de euros. Sin embargo, en Soria la caza menor deja menos ingresos que la caza mayor, ya que ésta supone el 70% de toda la economía que mueve este sector, añade Manzano, quien apunta a unos 20 millones de euros. “Son más importantes los trofeos de ciervos o corzos que los de la media veda, si bien el 50% de las codornices y perdices que se abaten en toda España son en Burgos, Palencia, León y Soria”.

Entre 1.800 y 3.000 euros

Lo cierto es que un cazador tiene que invertir unos 1.800 euros al año en este deporte. Y más aún si se inicia, dado que puede superar incluso los 3.000 euros. Pagar por el acotado puede oscilar entre los 500 y los 1.500 euros en función de su vinculación con el término municipal del coto. La adquisición de un arma, entre 700 y 1.500 euros. Además, está la ropa, 200 euros, los perros y su mantenimiento, la licencia de caza, 42 euros en Castilla y León (38,39 euros para los federados con un 10% de descuento), o el reconocimiento para el permiso de armas, 45 euros cada cinco años, más tasas de intervención de armas, cartuchos, desplazamientos, hostelería o veterinarios.

La media veda estará vigente hasta el 14 de septiembre, periodo en el que se pueden cazar seis especies: codorniz, tórtola común y paloma torcaz (a partir del día 23 de agosto), urraca, corneja y zorro. El número máximo de piezas a cobrar por cazador y día se fija para la codorniz en 30 y para la tórtola común en ocho, según explican fuentes de la Delegación Territorial de la Junta en Soria.


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