La amenaza de las asociaciones de caza

¿Lo compartes?

Los intereses de los agricultores y ganaderos de la provincia de Castellón se están viendo gravemente afectados porque las asociaciones de cazadores no están gestionando correctamente, por lo menos a nuestro entender, diversos cotos de caza repartidos a lo largo y a lo ancho de la provincia.

05/07/2014 | Levante | DOMÉNEC NÀCHER

El efecto más grave de esta situación de descontrol que reina en los cotos de caza es un desmesurado aumento de la población de algunas especies, como es el caso de las cabras, los jabalíes, ciervos, corzos y hasta conejos. El exceso de ejemplares, unido a la larga sequía que padece nuestro territorio, obliga a los animales a salir del bosque en busca de alimentos o agua, provocando daños en los cultivos.

En el caso de las cabras, que es el más alarmante, no solo producen daños en los campos de cultivo al comerse los brotes de los almendros, sino que existe riesgo severo de que contagie la sarna al ganado ovino-caprino, lo que significaría el sacrificio de todos los animales del rebaño, lo que provocaría un daño irreparable en la economía de dicha explotación ganadera. Los conejos, por su parte, acuciados por la sequía, están causando grave daños en las tuberías de riego por goteo, campos de hortalizas y frutales como cítricos especialmente en las zonas del norte y del sur de la provincia, mientras que los jabalíes producen daños terribles en el cultivo de la trufa y los estorninos, que es una especie protegida, en las hortalizas.

Para nosotros, la actividad cinegética es una forma más de agricultura/ganadería. Pero cuando una actividad perjudica a otra, hay que tomar medidas y estabilizar las relaciones entre todas las partes. Es necesario que cada parte asuma sus responsabilidades.

Las asociaciones de cazadores no solo están obligadas a responsabilizarse de los daños ocasionados por los animales e indemnizar a los agricultores, sino que, sobre todo, deben tomar medidas para evitarlos. Y nosotros, desde Fepac-Asaja, exigimos que ambos puntos se cumplan: que paguen en caso de daños, pero que se adopten las herramientas necesarias para que no se repitan. Sin embargo las asociaciones se excusan en la Conselleria de Territorio y Vivienda, y ésta hace lo propio con los cazadores. Y, mientras, el agricultor sigue siendo el gran perjudicado. Por eso, haciendo uso de nuestro derecho, vamos a exigir que se retire la gestión de los cotos a todas aquellas asociaciones de cazadores que no cumplan con sus obligaciones, tanto de pago como de prevención de daños, así como con su propio plan de gestión.


¿Lo compartes?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *