Jeep Wrangler. El retorno del yanqui.

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Los orígenes de este coche datan de 1938, como el vehículo elegido por el ejército de Estados Unidos para transporte general. Setentaycinco años después, el Wrangler no nada mecánico en común con su antepasado pero sigue manteniendo ese carácter y diseño del original.

Texto y fotos: Redacción.

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El término Jeep en si mismo viene de aquél primer modelo en el ejército: la misión del vehículo era “Uso General” (General Purpose), término que los soldados acortaron a GP (pronunciado yipi) y repitieron hasta que se quedó con el nombre actual. Ell nombre Wrangler nació en el 86 y ahora se encuentra en su cuarta generación en manos del grupo Fiat después del colapso de la industria del motor americana.

Y la verdad es que el toque italiano le ha sentado muy bien: el Wrangler siempre fue un coche potente, con enormes capacidades fuera del asfalto, pero con grandes faltas sobre el mismo. Estamos hablando de unas incomodidades dignas de todoterrenos de los años ochenta en pleno siglo XXI, los viajes largos por carretera eran un suplicio.

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Pero en la última generación han cambiado un par de cosas: la primera es que han fabricado una versión más grande con cinco puertas que, aunque no tiene el mismo atractivo que el clásico, sí resulta más práctico, y la segunda es que han entendido que la mayoría de la población que va a comprar este coche no vive en mitad de la selva congoleña y que, aparte de un todoterreno capaz (que ya lo era de sobra) necesitamos ciertas comodidades terrenales para el día a día.

Así que hicieron la cabina más espaciosa y la llenaron de las comodidades modernas. No es un coche de lujo, pero si está a la altura de cualquier turismo moderno. En la carretera, el comportamiento no es ninguna maravilla tampoco, pero en esta última generación se han afanado en hacer de él un coche muy seguro con discos de freno de alto rendimiento, control de tracción y mitigación electrónica del balanceo para conseguir que el vehículo se comporte conb aplomo en la carretera.

Todo esto puede sonar a poco, pero uno debe entender lo que es un Wrangler: esto es un todoterreno puro, de los que ya quedan pocos. Está pensado para subirse por las paredes y hasta esta versión, el asfalto era el enemigo de este coche. Comprarte un Wrangler, por muy atractivo que fuera, era un sacrificio si no dedicabas tu vida a cazar cocodrilos en Australia. Si quieres, sigues pudiendo desmontar el techo (duro o blando) y las puertas, para ese look clásico, pero esta vez ya no da tanto miedo comprarse uno, sabiendo que el ruido en autovía o las vibraciones hasn desaparecido por completo.

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Mecánicamente el coche sigue tirando hacia el lado offroad: con un diesel de cuatro cilindros y 2,8 litros que dan 200 caballos y una gran reductora. Esta potencia es de sobra para un todoterreno que pesa 1,7 toneladas por carreterra. Pero una vez más, donde brilla es en el campo, con un par de 410 Nm que te harán subirte por las paredes en el buen sentido de la expresión.

Para continuar con el tema mecánico y su compromiso al campo, no hay más que abrir el capó o agacharte y mirar los bajos. En una época en la que los fabricantes de coches se limitan a poner una suspensión alta y a llamarlo todoterreno, es refrescante ver un vehículo tan robusto. Todo esta hecho para soportar un maltrato salvaje durante muchos años con una sonrisa. Golpes, empanzamientos, inmersiones: esto es todo parte de su vida diaria, nada por lo que sude lo más mínimo. Incluso volcar no parece demasiado grave cuando miras la caja antivuelco que rodea la cabina, con una jaula de tubos gruesos para evitar que la cabina se deforme. Ya se han visto varios Wrangler que han seguido como si nada después de varias vueltas de campana. Por eso conviene llevar siempre el cinturón, porque mientras estés en la cabina tienes la impresión de que no te va a pasar nada, pero si el coche empieza a volcar por un lado y tú a dar vueltas por otro, la cosa va a acabar peor.

En resumen, un todoterreno que se mueve como una cabra, duro como una roca y bastante barato (desde 29.900 €). Quizás no sea el súmun de la sofisticación, pero las pequeñas faltas las compensa de sobra con un potencial genial y un carácter único. Si

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Ficha técnica:

Motor: Diesel 2,8 Litros de 4 cilindros

Potencia: 410 CV

Par: 295 nm

Emisiones: 187

Caja de cambios: manual de 6 velocidades con tracción total.

Volumen del maletero: 141 L

Precio: desde 29.900 €

 

 


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