Jabalíes y lobos toman Chernóbil

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Los lobos y los jabalíes encuentran en la zona deshabitada de Chernóbil un hábitat idóneo, lejos de zonas pobladas. Así, han aumentado sus poblaciones de antes del accidente en la zona de exclusión.

06/10/2015 | Redacción JyS

Mucho antes de que se abriera la central nuclear de Chernóbil, en 1970, aquel territorio era el hábitat natural de grandes mamíferos como osos, lobos o jabalíes. Con la llegada del hombre a la zona el número de animales disminuyó. Pero tras la catástrofe que ocurrió allí en 1986 y desde aquel momento aquellas tierras pasaron a ser zona de exclusión, quedando vacías de personas, hecho que ha alimentado la vuelta de grandes mamíferos como los lobos y los jabalíes.

Un grupo internacional de biólogos ha estado trabajando sobre la zona, sobrevolando el territorio y realizando conteos de animales, para saber en qué medida ha afectado la radiación a las poblaciones, especialmente en la Reserva Radioecológica de Polesia, en Bielorrusia. Estos expertos partían de tres hipótesis: que habría menos animales en las zonas más contaminadas, que habría menos grandes mamíferos en Polesia que en otras reservas no contaminadas y que se habría notado un descenso de la densidad de mamíferos desde el accidente. Las tres hipótesis estaban equivocadas.

Según recoge El País, el líder del estudio, Jim Smith explica que su trabajo “muestra que, a pesar de los posibles efectos de la radiación en animales individuales, no se puede detectar un efecto sobre las poblaciones de mamíferos”. Y añade: “Este es un ejemplo notable de cómo afecta la presencia humana y su uso del entorno: su desaparición en la zona de Chernóbil ha permitido prosperar a los animales”.

lobo cherno

Además según recogen en Current Biology hay siete veces más lobos que en reservas cercanas y más alces de lo normal, con jabalíes, corzos y ciervos en niveles similares. Ante esto los científicos encuentran una explicación clara: “Es simplemente porque no hay presencia humana”, afirma Smith. “Aunque ha habido algo de caza regulada de lobos para controlar su número, la presión humana en otras reservas naturales es mayor, y por eso tenemos mayor presencia de lobos en Chernóbil”, resume. Por otro lado, hay científicos que aseguran la presencia del oso pardo en la misma zona de exclusión.

Salvo en los primeros seis meses tras el accidente, los científicos aseguran que no ha habido declive alguno en las poblaciones animales. Los responsables de este trabajo están ahora estudiando los posibles efectos reproductivos o genéticos de la radiación en los peces de lagos contaminados por Chernóbil, incluido el estanque de refrigeración de la central. “Aunque creemos que la radiación no afecta a las poblaciones de animales, estamos interesados en efectos más sutiles sobre los individuos”, aclara Smith.

 


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