Huesca // Dos detenidos por introducir en la cadena de consumo carne de jabalí

¿Lo compartes?

Agentes de la Guardia Civil han detenido a dos cazadores a los que acusa de un presunto delito contra la salud pública por introducir en la cadena de consumo carne de jabalí procedente de una partida de caza realizada en Huesca, en la que se abatieron medio centenar de piezas.

20/11/2013 | El Periódico de Aragón

Según han informado hoy fuentes del Instituto Armado, los detenidos, uno vecino de Pamplona y otro de Guipúzcoa, no tomaron medida alguna para evitar que el calor afectara a la carne de los animales durante los dos días de duración de la partida y finalmente la trasladaron a Pamplona con la supuesta intención de comercializar el producto.

Las investigaciones se iniciaron en la mañana del pasado 20 de octubre, a partir de la localización en el interior de una pequeña balsa ubicada en el término municipal de Bierge (Huesca) de más de cuarenta cadáveres de jabalí sumergidos en el agua y desprovistos de sus vísceras.

Los agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil pudieron determinar que los animales habían sido cazados un día antes y que la partida había continuado esa misma jornada, con otras nueve piezas abatidas como resultado.

Al parecer, los cazadores quitaron las vísceras a los jabalíes abatidos durante el primer día de la cacería y sumergieron las piezas en la charca con la supuesta intención de mantener la carne fresca.

Finalmente, los cazadores cargaron todos los jabalíes abatidos en las dos jornadas de caza y los trasladaron en remolques para perros hasta una empresa domiciliada en Pamplona, donde permanecieron hasta ser reconocidos por un veterinario de plantilla.

De los jabalíes entregados a la empresa, siete fueron desechados por el veterinario debido a su mal estado mientras que el resto, junto con otras piezas, fueron enviados para su comercialización a una empresa de Ciempozuelos (Madrid).

En la empresa madrileña se desecharon varias canales, pero finalmente, tras el análisis de la carne, se introdujeron en la cadena alimenticia varias piezas, desde donde se distribuyeron a dos establecimientos, uno en provincia de Toledo y otro en Francia.

Según las fuentes citadas, en las empresas que recibieron los jabalíes para su comercialización no se tenía conocimiento del tiempo transcurrido entre la muerte de los mismos y la entrega a la venta ni se requirieron datos sobre su trazabilidad.

Los investigadores pudieron constatar que los jabalíes introducidos en la cadena alimenticia permanecieron durante más de 24 horas sumergidos en aguas estancadas, “con altas temperaturas y sometidos a una gran actividad microbiana”.

Estos datos fueron acreditados por el laboratorio de salud pública a los que se encargó analizar las aguas estancadas, cuyos responsables declararon no aptos para consumo humano los jabalíes que fueron sumergidos en ellas.

Por estos hechos fueron detenidos A.Z.G., vecino de Guipúzcoa de 33 años, y A.E.A., de 36 y vecino de Navarra, a los que se les imputa un presunto delito contra la salud pública.

Tras prestar declaración ante los agentes, los dos detenidos fueron puestos en libertad a la espera de ser citados por estos hechos por el titular del Juzgado de Instrucción número 4 de Huesca.

Fuentes próximas al caso han informado a Efe que las investigaciones permanecen abiertas a la espera de poder determinar la existencia de posibles responsabilidades por parte de las empresas que distribuyeron la carne.


¿Lo compartes?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *