Guipúzcoa // Guipúzcoa tiene un problema con los jabalíes

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De día y de noche entran en los maizales para comerse la cosecha.

03/10/2013 | Diario Vasco

Una espera desesperada. Tan solo quedan ocho días para que los baserritarras de Tolosaldea recojan su cosecha de maíz verde, pero el tiempo se ha convertido en su ‘espada de Damocles’. Cada día sufren una permanente preocupación por los jabalíes que se ceban en sus maizales. Temen que sus ‘adversarios’ acaben con el alimento de todo el año de su ganado. «Llegan en cuadrillas de hasta seis-siete animales. No se asustan ni con perros, ni vacas, ni personas. Ellos van a lo suyo, a comerse nuestro maíz», aseguran Iñaki Zuriarrain y Andoni Garmendia, de Orendain y Jon Garmendia, de Baliarrain.

Además, el mito de que los jabalíes se mueven para comer cuando llega la noche «ha caído. Puedes escuchar a cualquier hora del día sus gruñidos aquí mismo, sin tener que adentrarte mucho en el monte. Llegan de día o de noche, no importa. Hemos visto a hembras con sus seis crías a escasos metros de nuestros caseríos a plena luz del día y tu presencia tampoco les incomoda».

Los cochinos salvajes, con gustos muy domésticos, se han convertido en invitados incómodos en sus tierras. «Desde hace unos tres o cuatro años han acabado con gran parte de nuestras cosechas. Una cuadrilla es capaz de comerse una hectárea en unas horas». Traducido en cifras, «he perdido unos 45.000 kilos de maíz verde en un hectárea. Si te adentras por el maizal puedes ver que a su paso han dejado un rastro de las plantas que han destrozado». En euros, «unos 3.000 euros. Sacar los cálculos es fácil, porque no vamos a poder comprar maíz por menos de 9-10 euros el kilo, unos 3.000 euros. No los 300 euros que nos ofrecieron en un cheque el año pasado desde la Federación de Caza para cubrir los daños que provocaron en nuestro maizal».

No están los tiempos para rechazar ayuda alguna pero «no podemos aceptar esa miseria. Aceptarlo sería aceptar su precio del maíz y no nos compensa todo el trabajo realizado, las pérdidas en la cosecha, los destrozos en los terrenos y las horas que debemos invertir en limpiar la zona. Todo eso no está incluido en el valor del maíz, pero es nuestro tiempo y nuestro dinero» aseguran los baserritarras. Los destrozos «se producen ahora, cuando el maíz está más tierno, pero después hay que limpiar el terreno. La máquina que recoge el maíz no se lleva el que está tumbado. Además, en la primavera el problema sigue ahí porque el maíz continúa enterrado y regresan a comérselo, volviendo a destrozar los terrenos».

Una respuesta rápida

La atareada vida de los baserritarras se ve alterada en estas fechas por los jabalíes que campan a sus anchas «en Tolosaldea y Goierri se ven por cualquier sitio. Lo peor es que cuando nos hemos puesto en contacto con la Federación de Caza no hemos tenido una respuesta, ni rápida ni eficaz. Dicen que los días que se pueden organizar batidas están determinados y hay que respetarlo. Eso no soluciona el problema. En el momento que se ha visto un grupo en un maizal deberían permitir que los cazadores locales acaben con los ejemplares avistados. No sirve de nada que vengan al día siguiente, si vienen».

Lo que tienen claro los tres baserritarras es que «han capturado con un lazo un jabalí en Abaltzisketa y la Ertzaintza y guardas han intervenido rápido para identificar a los posibles ‘culpables’. De los culpables de los destrozos que se están produciendo en nuestros maizales no habla nadie. No interesa».


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