Enséñale a cobrar

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Desarrollando el instinto natural

[dropcap]M[/dropcap]ientras que muchos perros nacen con un instinto natural para el cobro, hay otros que por diferentes motivos no quieren saber nada de la pieza una vez que está muerta, sino que les importa y motiva más seguir cazando y buscando presas vivas. Si tu perro es uno de estos últimos, existen varias formas de animarle a que empiece a traerlas.

Texto: Fernando Barahona (adiestrador profesional) / Fotos: Alberto Nevado

enséñale a cobrar[dropcap]L[/dropcap]a gran mayoría de los perros jóvenes sienten el enorme deseo de correr detrás de todo lo que se mueve y cogerlo. Por eso, si motivamos a nuestro cachorro a cobrar éste lo tendrá más fácil cuando iniciemos un adiestramiento serio. A un adulto que no ha sido expuesto al cobro puede costarle un poco más, pero captan la idea con alguna ayuda. El problema llega cuando estos perros llevan cazando varias temporadas sin cobrar: éstos son los que más se pueden beneficiar del fuerzo al cobro, de lo que hablaremos en otra ocasión.

Cómo desarrollar el instinto natural del cobro

[dropcap]D[/dropcap]ebemos aprovechar el instinto predador que tienen los cachorros. Algunos corren a por un pájaro muerto, lo huelen un par de segundos y lo dejan para seguir buscando más piezas vivas; otros lo muestran, lo muerden, le arrancan las plumas… Ambos comportamientos se pueden reconducir para desarrollar en nuestros auxiliares un instinto de cobro natural. Cuando un cachorro captura un pájaro vivo y tiene tiempo para examinarlo no suele saber qué hacer con él. En este momento debemos estar muy atentos: puede que lo muerda, lo cuál podríamos calificarlo como un comportamiento ‘correcto’, pero también puede que intente destrozarlo en pedazos, lo que sería una conducta ‘incorrecta’. Lo importante es conseguir que el animal reconozca la diferencia, pero… ¿cómo? Si hacemos una corrección dura o inadecuada en estos momentos podríamos hacer creer al animal que coger las piezas no es ‘bueno’. La forma de conseguirlo es sencilla: sólo tendremos que usar cuerda alargadera para tener el control sobre nuestro alumno y lanzarle una pieza muerta que no tenga sangre, ya que ésta le estimularía el impulso de lamerla o morderla en lugar de cobrarla.

apertura[dropcap]L[/dropcap]o más habitual es que el perro que no tiene experiencia corra hacia la pieza pero sin cogerla. Las dos primeras veces hay que dejarle que la huela bien; después dejaremos que vaya a por ella y, si la coge, empezaremos inmediatamente a tirar de la cuerda suavemente hacia nosotros. Es muy importante no hacer una corrección brusca con la alargadera para que el perro no entienda que no debe cogerla. El objetivo es que el perro esté centrado en el pájaro y excitarle, estimularle para que quiera cogerlo. Después de unas cuantas repeticiones entenderá que no le permites estar a él solo al lado de la pieza y empezará a traerla por su propia iniciativa.

Con la cabeza alta

[dropcap]U[/dropcap]na vez que ha empezado a coger las piezas, lo primero y más importante es que no se la quites demasiado pronto. Tienes que intentar que venga con ella hacia ti. Para ello, usa la cuerda para atraerle cuidadosamente y sujeta su cabeza manteniéndola alta para que no pueda dejar el pájaro en el suelo y morderlo. Acaríciale y déjale que disfrute de su recompensa por unos segundos. JyS

Despieces, el truco

[dropcap]A[/dropcap]l motivar a nuestro cachorro a cobrar utilizando la alargadera es importante no realizar demasiadas repeticiones para que nuestro perro no se aburra. Déjale siempre con ganas de más. Además, para estimularle, puedes usar una codorniz alicortada y dejarle que la corra.

¿Y si no lo quiere soltar?

[dropcap]E[/dropcap]l cómo manejemos esta situación sentará las bases de su educación. Nunca trates de tirar o arrancar una pieza de su boca porque eso le animaría a jugar al juego de coger o dejar, lo que nos conduciría a un perro con boca dura. Para enseñarle a soltar la pieza hay dos sistemas muy sencillos. El primero: con la mano coge la parte baja de la mandíbula y con el dedo índice empuja el labio inferior presionando en sus molares inferiores, apretando hacia abajo hasta que abra la boca y suelte la pieza. El segundo: pasa la mano a lo largo de su cuerpo hasta llegar a la babilla, que es la tela que va desde la barriga a la parte interior de sus patas traseras, y tira de ella. Soltará la pieza, pero ojo, tratará de morderte la mano. Si repites esta práctica lo suficiente el toque de la paletilla a lo largo del cuerpo será la clave para que suelte la pieza. Durante esta técnica no hay que hacer correcciones bruscas para que nuestro compañero no relacione el tener la pieza en la boca como algo negativo.


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