Desveda menor

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Juan Antonio Sarasketa – 02/11/2015 –

Ya no hace maravillas el sol con sus rayos. Ha llovido y ha bajado la temperatura aunque no mucho. Los días más cortos se vuelven grises. Las hojas se desprenden de los árboles y se esparcen por doquier. Ha llegado el otoño, la desveda de las especies menores, la estación de las torcaces. Los montes se tornan serios y el viento frío puebla de silbidos collados y cresterías palomeras. Las liebres se encaman en las solanas. La perdiz está más fuerte y ya empiezan las riñas en los pocos bandos que van quedando. Los zorros salen a cazar con el crepúsculo hasta el sol del nuevo día. En las noches tranquilas con luna se oyen sus ladridos que el eco hace que se alargue en los misterios de la noche. Hablamos del otoño, cuando las palomas aguardan impacientes a que el gran contingente de torcaces ubicadas en las Landas francesas cumbreen el Pirineo. De hecho ya lo están haciendo. Las becadas empiezan también a visitarnos. Me llegan noticias que han criado bien. Sin embargo como era previsible la perdiz vuelve a generar descontento. Sus poblaciones salvo zonas muy concretas languidecen lentamente. Todo apunta a que en muy pocos años la Administración empiece a prohibir su caza. Un desastre. Entre algunos la mataron y ella sola se murió. Hace años deberían haber tomado medidas para controlar la predación incontrolada de una legión de pequeños predadores que campan por sus rehalas en unos campos donde la perdiz no tiene protección alguna. Páramos y valles son verdaderos eriales donde predadores alados las machacan sin piedad. No es justo que una joya biológica de la naturaleza como es la reina de la avifauna ibérica pague con su sangre un proteccionismo exultante e ilógico de muchos predadores en clara progresión. Estamos hablando de un ave ejemplo de bravura y fuerza. La especie que más dificultad genera para cazarla a nivel Europeo Conocimientos, estrategia, fuerza, voluntad, manejo del perro y un excelente nivel de tiro. ¿A que están esperando nuestros políticos para salvarla? ¿A que los cazadores dejen de pagar los arrendamientos de los cotos y sé prepare la de Dios es Cristo? Porque pagar y mucho por lo que no hay tiene un límite. No va a ser fácil solucionar el problema. Se me antoja que si el Parlamento Europeo no lo soluciona, habrá que manifestarse en Bruselas. La liebre por el contrario se va recuperando lentamente y los conejos también en zonas muy concretas. Sin embargo en otros lugares no hay un mísero cagarrutero.


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