Científicos universitarios defienden en Valencia las modalidades tradicionales de caza como herramientas de investigación y conservación

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Las modalidades tradicionales de caza son herramientas fundamentales en la conservación y la investigación científica, especialmente en el caso del estudio de las costumbres migratorias de las aves. Así de contundentes se han mostrado científicos universitarios que han participado en una mesa redonda previa a la presentación de sus estudios ante diversos foros europeos encargados de la conservación de las aves.

23/02/2016 | ONC

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De la mano de APAVAL, la Oficina Nacional de la Caza, la Conservación y el Desarrollo Rural (ONC) ha seguido de cerca dichos trabajos, realizados por investigadores de reconocido prestigio, relacionados con los hábitos migratorios de los fringílidos y los tordos en el mediterráneo. Los métodos de captura tradicionales como el Silvestrismo o el Paramy han servido de medio imprescindible para llevar a cabo los mismos. Se trata de prácticas tradicionales que han pasado de generación en generación dentro del medio rural y que constituyen unas actividades perfectamente sostenibles las cuales son desconocidas para el público en general.

Un investigador cuyo proyecto fin de carrera versa sobre la migración de aves ha destacado que “las capturas han sido cien por cien selectivas y todas ellas realizadas en periodos hábiles de captura en contraposición con las que realizan algunas asociaciones autodenominadas ecologistas y supuestamente dedicadas a la ornitología, en época prenupcial o, incluso, en periodos de puesta o cría de aves”.

En este sentido, la ONC recuerda que aunque las condiciones climatológicas en periodos hábiles de captura (invierno) son más adversas para las personas implicadas en las tareas científicas que, por ejemplo, en mayo, la ética hacia la conservación exige de ciertos valores que aplican siempre los cazadores que practican estas modalidades tradicionales.

Por su parte, el doctor J. Batiste Torregrosa Soler, especialista en seguimiento de contingentes migratorios de túrdidos cinegéticos y fringílidos, ha dejado claro que “las cazas tradicionales juegan un papel fundamental en la conservación y la investigación científica”.

La dedicación a coste cero de las buenas gentes de los pueblos, aun a pesar de las  inclemencias del tiempo. Su conocimiento,  transmitido de generación en generación sobre los hábitos migratorios de la  mayoría de las aves objeto de estudio, contrasta con el alto coste para el contribuyente de las investigaciones realizadas por entidades que viven,  exclusivamente, de la subvención. “Una cosa es investigar a coste cero y otra investigar a altos costes”, ha resaltado el profesor Torregrosa.

 

CONTINUIDAD DEL PROYECTO DE INVESTIGACIÓN

Ante estos datos, la ONC apuesta firmemente por la continuidad del proyecto de investigación sobre la migración de fringílidos en el Mediterráneo. Se trata de un proyecto impulsado por los ingenieros agrónomos y conocidos expertos en la materia Andrés Ferrer Gisbert y J. Batiste Torregrosa Soler, quienes han venido obteniendo excelentes resultados con el estudio inicial dentro de la Universidad Politécnica de Valencia.

Este proyecto está logrando importantes resultados a muy bajo coste: desarrollado por cerca de 100 voluntarios formados por los propios investigadores, a día de hoy ya se han establecido 55 puntos de registro en la Comunidad Valenciana, con técnicas tradicionales de captura que han permitido el anillamiento de más de 20.000 aves desde el inicio de la investigación en 2012. De cara al futuro, la ONC considera que el proyecto debería reforzarse a través de acuerdos de colaboración con otras entidades anilladoras de Europa con la previa puesta a disposición de los investigadores de anillas oficiales.


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