Caza a los furtivos

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Con la ley en la mano

¿Estás harto de encontrarte reses decapitadas en tu coto? ¿No sabes cómo atajar el problema? Mantén la calma y no intentes tomarte la justicia por tu cuenta. Te contamos qué debes hacer para pillarles in franganti y que paguen por sus fechorías.

Texto: Archivo / Fotos: JDG

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El vigilante de un coto de caza privado de Iglesias (Burgos) fue agredido por unos presuntos furtivos el pasado mes de octubre cuando les instó a que abandonasen el acotado. Dos meses antes, la Audiencia Provincial de Almería condenó a 24 meses de prisión a otro que hirió a un guarda, absolviéndole de una tentativa de homicidio. Con el objetivo de evitar sucesos tan desagradables como éstos, intentaré darte algunos consejos a la hora de actuar contra la lacra del furtivismo.
En primer lugar, no te juegues la vida haciéndote el valiente. Lo más importante es mantener la calma y no enfrentarte a ellos, para eso ya está la Guardia Civil. Eso sí, también podemos contribuir a ‘cazarles’ con las herramientas que tengamos a nuestro alcance, pero siempre llevamos un par de meses con la mosca detrás de la oreja, pues los caminos están llenos de rodadas que no nos son familiares y los corzos ponen pies en polvorosa nada más escuchar el motor del coche. Nuestras sospechas se confirman. Los buitres nos guían hasta la tropelía: un venado decapitado yace en el fondo de un barranco. La impotencia nos hierve los sesos y la escalofriante estampa nos deja helado el corazón. ¿Y ahora qué hago? No te bloquees, coge el móvil y llama a la Guardia Civil. Puedes hacerlo a través del número de emergencias 112 o directamente contactando con el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) en el 062. Además, si llevas una cámara digital encima o utilizando la del teléfono, fotografía los restos del animal como prueba del delito.

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Si nos cruzamos con un vehículo sospechoso no debemos dejar pasar la oportunidad de fotografiar su matrícula con nuestro móvil.

¿Y si nos encontramos con ellos?

Si tenemos la mala suerte de toparnos con los autores lo mejor es no recriminarles, hacer como que no hemos sido testigos del desaguisado y avisar rápidamente a la Benemérita. Eso sí, no debemos dejar pasar la oportunidad de apuntar la matrícula de su coche en nuestro teléfono o de memorizar sus rasgos y vestimenta para ofrecer una descripción fiable a los agentes. Seguro que se nos pasará por la cabeza la posibilidad de retenerles hasta la llegada de los agentes… No, nunca. Ponernos la capa de Superman nos puede salir muy caro, pues nuestra integridad física está en juego y las posibilidades de ser los desgraciados protagonistas de un suceso con un final trágico son muy altas. Además, no olvidemos que la detención por un particular sólo puede llevarse a cabo cuando una persona está cometiendo un delito o se ha fugado de la cárcel –entre otras causas establecidas en el artículo 490 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal– y siempre para ponerla inmediatamente a disposición de las autoridades.

Lo mejor es no recriminarles, hacer como que no hemos sido testigos del desaguisado y avisar a la Guardia Civil

DELITOS Y SANCIONES…

SI SON ESPECIES AMENAZADAS…
El Código Penal señala en su artículo 334 que «la persona que cace especies amenazadas –como el águila culebrera–, realice actividades que impidan o dificulten su reproducción o migración o destruya o altere gravemente su hábitat, contraviniendo las leyes o disposiciones de carácter general protectoras de las especies de fauna silvestre, o comercie o trafique con ellas o con sus restos, será castigado con la pena de prisión de cuatro meses a dos años o multa de ocho a 24 meses y, en cualquier caso, la inhabilitación especial para profesión u oficio y para el ejercicio del derecho de cazar por tiempo de dos a cuatro años».
SI FURTIVEAN TRES O MÁS PERSONAS…
… O si se utilizan medios prohibidos –como silenciadores, lazos, venenos…– se impondrá además la pena en su mitad superior –prisión de 14 meses a dos años–.
SI ESTÁN EN PELIGRO DE EXTINCIÓN…
La pena se impondrá en su mitad superior –prisión de 14 meses a dos años–. Sería el caso, por ejemplo, del lince.
SI SON ESPECIES CINEGÉTICAS…
El apartado 1 del artículo 335 del Código Penal apunta que «el que cace especies distintas de las indicadas en el artículo anterior, cuando esté expresamente prohibido por las normas específicas sobre su caza, será castigado con la pena de multa de ocho a 12 meses e inhabilitación especial para el ejercicio del derecho de cazar por tiempo de dos a cinco años».
SI SE FURTIVEA EN COTOS SIN AUTORIZACIÓN…
Si la caza de estos animales se lleva a cabo en terrenos públicos o privados ajenos sometidos a régimen cinegético especial sin el debido permiso de su titular, además de las penas por abatir una especie cinegética cuya caza está prohibida, se impondrá la pena de multa de cuatro a ocho meses e inhabilitación especial para cazar por un tiempo de uno a tres años.
SI HAY GRAVES DAÑOS AL PATRIMONIO CINEGÉTICO…
Se impondrá la pena de prisión de seis meses a dos años e inhabilitación especial para el ejercicio de la caza por un tiempo de dos a cinco años. Este castigo suele aplicarse en los casos en que el furtivo aniquila a gran parte de la población de una especie.

Nunca les retengas ni te enfrentes con ellos

Sí, es cierto que abatir una especie cinegética cuando su caza está prohibida o no se tiene autorización del titular del coto es un hecho delictivo, pero… ¿y si quienes pensábamos que eran furtivos estaban simplemente buscando setas o si el juez decide absolverles por la falta de pruebas que demuestren su acusación? Pues nosotros seríamos los que habríamos cometido un delito de detención ilícita castigado con una pena de multa de tres a seis meses. Por eso, tenemos que pensárnoslo mucho antes de actuar y dejar ese trabajo para los agentes de la autoridad. Además, debemos respetar la presunción de inocencia, uno de los ejes centrales de nuestro ordenamiento jurídico. Todo el mundo es inocente mientras no se demuestre lo contrario, por lo que sólo ante un juez podremos demostrar la comisión del hecho. Es la clave para que los furtivos puedan ser condenados. Para formular nuestra acusación no nos bastarán meros indicios, sino que debemos respaldarla con cualquier prueba admitida en derecho, cuantas más mejor: fotografías de los animales muertos, de las matrículas de los coches, vainas y casquillos de las balas… Eso sí, si hay una decisiva de la que depende el éxito o el fracaso de nuestra denuncia es la testifical de las personas que hayan presenciado los hechos –guardas, agricultores, pastores, cazadores…– y, sobre todo, de los agentes de la Guardia Civil, cuyo atestado será trascendental en la decisión judicial.

La detención por un particular sólamente puede llevarse a cabo cuando una persona está cometiendo un delito

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Si nos cruzamos con un furtivo no debemos perder la calma. Lo mejor es fingir que no hemos sido testigos de sus fechorías y avisar al Seprona.

¿QUÉ CASTIGO RECIBIÓ EL FURTIVO POR ABATIR…?

● UN GAMO MEDALLA DE ORO Multa de 724 euros, inhabilitación para cazar durante un año y medio e indemnización al titular del acotado con el valor del gamo, calculado por los peritos en 3.000 euros.
● DOS LIEBRES CON GALGOS Multa de 900 euros, inhabilitación para practicar la caza durante dos años e indemnización al titular del coto con 96 euros por el valor de las rabonas intervenidas.
● UN CORZO EN SORIA Multa de 2.160 euros, inhabilitación para cazar durante un año y cuatro meses e indemnización al titular del acotado con el valor del corzo, calculado en 1.500 euros.
● CALAMONES Multa de 960 euros, inhabilitación para cazar durante un año y cuatro meses e indemnización de 6.310 por el valor de las aves incautadas.
● UN TIGRE EN CAUTIVERIO EN BADAJOZ Dos años de prisión e inhabilitación para cazar durante cuatro. Hubo varias detenciones.

Y si instalo cámaras

Es una opción. Eso sí, hazlo respetando la legalidad, pues de cara a un proceso judicial puede ser declarada prueba ilícita y no tenerse en cuenta. Puede parecerte un disparate, pero aunque tu acotado sea privado la instalación de dispositivos de videovigilancia debe cumplir unos requisitos, tal y como se indica en la Instrucción 1/2006, de 8 de noviembre, de la Agencia Española de Protección de Datos, sobre el tratamiento de datos personales con fines de vigilancia a través de sistemas de cámaras o videocámaras. Por lo tanto, deberá respetar el principio de proporcionalidad, lo que supone, siempre que resulte posible, «adoptar otros medios menos intrusivos a la intimidad de las personas, con el fin de prevenir interferencias injustificadas en los derechos y libertades fundamentales». Para comprobar si una medida restrictiva de un derecho fundamental supera el juicio de proporcional, el Tribunal Constitucional considera que es necesario constatar si cumple estos tres requisitos: «si tal medida es susceptible de conseguir el objetivo propuesto –juicio de idoneidad–; si, además, es necesaria, en el sentido de que no exista otra medida más moderada para la consecución de tal propósito con igual eficacia –juicio de necesidad–; y, finalmente, si es ponderada o equilibrada, por derivarse de ella más beneficios o ventajas para el interés general que perjuicios sobre otros bienes o valores en conflicto –juicio de proporcionalidad en sentido estricto»–. Además, según se establece en el artículo 5 de la Ley Orgánica 15/1999 de Protección de Datos, de 13 de diciembre, en el lugar donde instalemos cámaras deberá colocarse un cartel advirtiendo de su existencia como «zona videovigilada».

En la zona donde se hallen las cámaras deberá colocarse un cartel advirtiendo de la existencia de este sistema

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Para formular nuestra acusación deberemos probar los hechos con cualquier medio admitido en derecho, como las vainas de las balas.

Nuestra colaboración será esencial

Por lo tanto, lo aconsejable es que dejemos trabajar al Seprona en la investigación de los hechos, lo que no quiere decir que nos quedemos de brazos cruzados. Conocemos mejor que nadie el terreno y seremos imprescindibles en la obtención de pruebas y en la detención de los furtivos. Tampoco debemos caer en el absurdo de disfrazarnos de tramperos para darles caza: nada de poner piedras o clavos en los caminos, escribir pintadas insultantes en los muros de la finca, esperarles escondidos tras una chaparra para amenazarles, disparar al aire… De esta manera, lo único que conseguiremos es enrabietarles, incrementando su actividad furtiva, y que nos desesperemos aún más. No olvidemos que debemos cogerles in fraganti, con las manos en la masa. Mucho mejor actuar con calma y con la ley en la mano.
UN NUEVO PERFIL DE FURTIVO

En 2011, la Guardia Civil detuvo a 201 personas por delitos contra la flora y la fauna, lo que supone el 12,67% de los imputados por delitos medioambientales en España. Hasta hace un par de años, grandes mafias de todo el mundo controlaban una auténtica red de furtivismo con un único objetivo: el lucro. Cabecilla, captadores de clientes, ojeadores, secretarios… conformaban una trama perfectamente definida con una importante infraestructura: vehículos todoterreno, visores y prismáticos de visión nocturna, armas manipuladas, silenciadores, reclamos electrónicos, emisoras de radio… El objetivo de las personas que ‘contrataban’ estos ‘servicios’: abatir los mejores trofeos de caza mayor. Sin embargo, el panorama ha cambiado mucho desde entonces. Aunque aún no contamos con datos concretos, tal y como anunció a principios del pasado año la Guardia Civil, cada vez son más los furtivos que abaten animales como un modo de subsistencia, convirtiéndose en una de las prácticas que más ha incrementado con la crisis económica. De esta manera, desgraciadamente, las personas más necesitadas se ven obligadas a cometer estos actos tal y como sucedía en otros tiempos amargos como los de la Posguerra.

El furtivismo es una de las prácticas delictivas que más se ha acentuado desde el comienzo de la crisis

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Por lo general,, los furtivos suelen buscar los mejores trofeos, decapitando a las reses y abandonando el cuerpo en el monte.

Contratar un guarda, ¿una buena opción?

Otra opción sería la de contratar guardería privada que vigile el coto, aunque no siempre está al alcance de nuestro bolsillo. Ello nos evitará quebraderos de cabeza, pues conocerá a la perfección el protocolo de actuación ante casos de furtivismo. Actualmente existe un Colectivo de Asociaciones y Entidades de Guardas de Campo de España, que cuenta con un directorio de los profesionales operativos en nuestro territorio nacional, donde pueden asesorarte si te decides a contratar a una persona para que vigile tu coto. Para obtener más información puedes acceder a su web www.guarderio.org.
Eso sí, debemos recordar una vez más que no tendría la condición de autoridad, por lo que su rango de actuación también se verá muy limitado: no podría llevar a cabo registros, practicar detenciones… Su función en estos supuestos sería simplemente la de vigilancia, obtención de pruebas que encuentre en el monte y colaboración con el Seprona, con la ventaja de que debería conocer a la perfección la manera de proceder en los casos de furtivismo. JyS


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2 comments

  1. 0
    jose says:

    no estoy de acuerdo con lo que comentais de las limitaciones de los Guardas de campo.Si podría llevar a cabo registros, practicar detenciones y con la nueva ley de Seguridad Privada tambien podran proceder a la retirada u ocupación de las piezas cobradas y los medios de caza y
    pesca, incluidas armas, cuando aquéllos hubieran
    sido utilizados para cometer una infracción, proce

    diendo a su entrega inmediata a las Fuerzas y
    Cuerpos de Seguridad competentes.Artículo 34 4.

  2. 0
    Manuel says:

    Los guardas de campo si pueden detener y realizar registros. De hecho la acción de detener no está prohibida a ningún ciudadano, cualquier persona puede practicar la detención ante un hecho delictivo

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