Castilla y León // El nuevo plan divide en dos la Comunidad para la caza y los daños al ganado

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El nuevo plan de gestión del lobo en Castilla y León divide la Comunidad en dos zonas, al norte y al sur del río Duero, a efectos del control poblacional de esta especie, incluida su caza, o de la compensación de daños al ganado.

31/12/2013 | La Vanguardia

La zona 1 incluye las provincias completas de León y Palencia, además de la parte de Zamora, Valladolid, Soria y Burgos al norte del Duero, según datos recogidos por EFE de este plan elaborado por la Junta de Castilla y León, cuyo proyecto está desde hoy en periodo de información pública.
Además, esta zona abarca la margen derecha de los términos municipales atravesados por el río, que entre otros son Toro y Zamora; Castronuño, Tordesillas, La Cistérniga, Tudela de Duero, Valbuena de Duero, Peñafiel o Valladolid; Aranda de Duero, Vadocondes o La Vid en Burgos; y Langa de Duero, San Esteban de Gormaz, El Burgo de Osma, Berlanga de Duero o Almazán, en Soria.
Por su parte, la zona 2 incluye las provincias completas de Salamanca, Ávila y Segovia, junto con los términos municipales de Zamora, Valladolid y Burgos al sur del río Duero.
Igualmente, en esta zona queda incluida la margen izquierda de los municipios atravesados por el río en Zamora, Valladolid, Burgos y Soria.
La nueva zonificación se basa en la diferente consideración jurídica de la especie en la Comunidad y sirve para aclarar el aprovechamiento cinegético, el régimen de compensación de daños a la ganadería y los métodos de control poblacional del lobo.
De este modo, la compensación de daños se realizará en el marco de la normativa “tanto en materia de caza en la zona 1 como de responsabilidad patrimonial de las administraciones públicas en 2”, explica el proyecto.
Igualmente, “si el aprovechamiento cinegético ordinario no fuera suficiente y se produzcan perjuicios importantes al ganado, se podrán realizar controles complementarios”.
“Si se produjeran ataques al ganado de especial gravedad”, la Junta podrá instar al titular de un coto que “intente el abatimiento de los ejemplares que se le autorice”.
Si no lo hace, la Administración autonómica “podrá ejecutar la acción de control directamente o mediante otro personal debidamente autorizado”.
Las poblaciones de lobo situadas al norte del río Duero tienen la consideración de cinegéticas, pero “el aprovechamiento cinegético no superará, con carácter general, el 10 por ciento de la población, estimada ésta a partir del censo de manadas”.
No obstante, “en las comarcas con mayor dotación de medios de vigilancia, así como en aquellas con una mayor siniestralidad por daños a la ganadería, el aprovechamiento cinegético podrá incrementarse hasta el 18 por ciento”, según el nuevo plan.
Además, se intenta que “las capturas se aproximen a los cupos cinegéticos establecidos”, algo que demandan los cazadores ya que en las últimas temporadas no se cubren.
Por ello, “para favorecer que se alcancen dichos cupos, el número de cacerías a autorizar en cada comarca se calculará teniendo en cuenta los ratios de eficacia de las distintas modalidades de caza”.
En la zona 1, la actualización del censo de manadas se prevé cada cinco años, de cara a la planificación de la caza, y en la 2 con una periodicidad inferior a esos cinco años, “en especial en las áreas de nueva colonización” de la especie.
El plan también prevé patrullas de control en, al menos, Ávila, Salamanca, Segovia, Soria, Valladolid y Zamora.
La Junta ha sacado a información pública durante veinte días el proyecto para modificar el actual Plan de Conservación y Gestión del Lobo en Castilla y León, que data de 2008.
Dos sentencias del Tribunal Supremo de marzo de 2013 declararon nulos artículos del plan actual sobre la caza al sur del Duero, la compensación de daños a la ganadería y el control de poblaciones.


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