Cantabria // Cantabria prohibirá cazar lobos

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El Gobierno de Cantabria ha tomado la decisión de aprobar una norma que prohibe matar lobos en todos los montes de la región, incluido el único ejemplar que hasta ahora se autorizaba a cazar en las batidas de jabalí —uno por cacería—.

03/04/2014 | El Diario Montañés | Nieves Bolado

Solo se podrá disparar al lobo cuando la Dirección Técnica lo considere oportuno. Este es el aspecto más reseñable de los que se incluyen en el Plan de Gestión del Lobo en Cantabria, que está redactando ahora mismo la Consejería de Ganadería, Agricultura y Pesca, según confirmó ayer a este periódico su titular, Blanca Martínez.
Hasta el momento, el lobo se podía cazar en todas las batidas de jabalí con un cupo de un lobo por batida, salvo en los cuatro lotes incluidos en el Parque Nacional de los Picos de Europa (montes de Arabedes, Panda Carrielda, Peñas Salvorón y Canales). Esta posibilidad queda anulada desde ahora en el Plan de Gestión para la especie en Cantabria «cuyo objetivo es asegurar la compatibilidad de la conservación del lobo, su aprovechamiento cinegético ordenado y la reducción en lo posible de su impacto en la ganadería», explicó la consejera Martínez.
Como medida de transición se ha considerado oportuno realizar una gestión más específica del lobo, no dejándolo como hasta ahora como un aprovechamiento secundario en las batidas de jabalí, sino ajustándolo en función de la información disponible sobre la especie, el resultado de las actuaciones de control poblacional y la incidencia de daños.
En consecuencia, solo se podrá tirar al lobo en las batidas de jabalí que la Dirección Técnica autorice expresamente, y con el cupo que en cada momento se establezca, «y todo ello sin renunciar a los controles poblacionales que fueran precisos», matizó el Gobierno. En la temporada 2013-2014 –entre septiembre y febrero– en las batidas de jabalíes se mataron 15 lobos.
Esta medida –que será bien recibida por los conservacionistas– se adopta a pesar de que desde la Consejería se reconoce que la población de los lobos tiene «excelente salud» en Cantabria y que ha colonizado zonas en las que nunca había tenido presencia, como en el bajo Besaya. Así y todo, Blanca Martínez precisa que «la Administración debe garantizar el equilibrio y los intereses de nuestros ganaderos».
La matanza de diciembre
Sobre las protestas de los grupos conservacionistas, alentadas desde que estalló el escándalo de la matanza de nueve lobos abatidos durante la celebración de dos cacerías de jabalíes, pertenecientes al municipio de Camaleño, ocurridas en diciembre de 2013, la consejera hizo ayer varias precisiones. Por una parte, confirmó que la Fiscalía sigue investigando los hechos ocurridos y denunciados cuando tres lobos fueron aniquilados durante una montería celebrada el día 27 de octubre de 2013 en las cercanías de Cosgaya y los otros seis en la que hubo el 1 de diciembre en el monte Robla Subiedes, frente a Los Llanos. Desde el Gobierno se habla del «ruido» generado por las organizaciones conservacionistas, «que no asistieron al Consejo Regional de Caza en el que se debatió la normativa para la próxima campaña», apostilló.
En su opinión, «lo sucedido es algo excepcional, por lo que quiero romper una lanza a favor de los cazadores, que en la práctica totalidad ejercen su afición con responsabilidad. Siempre es injusto juzgar al todo por la parte. En todos los colectivos hay personas que desmerecen el trabajo del resto y dañan su imagen, pero no debemos caer en el error de satanizar al colectivo».
Ajustarse a la sentencia
En el mismo ámbito cinegético, adelantó que su departamento tiene previsto convocar de forma inminente una reunión, extraordinaria y monográfica, de la Junta Consultiva sobre la regulación de la Reserva Regional de Caza Saja. Se trata de dar forma a los cupos de caza tras la sentencia del Tribunal Supremo anulando la posibilidad de que cinco cazadores locales de otras comarcas integren una cuadrilla local o la asignación del 78% de las cacerías de jabalí de cada comarca cinegética de la Reserva para los locales y el 22% para las cuadrillas regionales.
En consecuencia, han quedado anuladas definitivamente las órdenes de exclusión de las cuadrillas nacionales en jabalí y caza menor (liebre); el porcentaje de reparto de las cacerías de jabalí; el porcentaje de reparto de las cacerías de menor (salvo sorda) y el procedimiento de reparto de las cacerías de jabalí.
Lo que trata de hacer ahora la Consejería es que «todo cambio vaya precedido del consenso, del acuerdo y la cesión entre los que piensan de una manera y los que opinan lo contrario. Esa es la única premisa para diseñar un futuro distinto y que haga prevalecer el interés general, que es también el de las especies, sobre los intereses particulares», concluyó.


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