Burgos // La caza pierde peso como recurso económico de los pueblos burebanos

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El recurso de ingresos más antiguo de los pequeños y medianos núcleos burebanos, la gestión de la caza, va cayendo de forma continuada en los últimos años, algo que afecta a su vez a las cuentas municipales.

16/10/2013 | El Correo de Burgos

Dos son las circunstancias que según los expertos, parecen haber creado esta situación de deterioro de esta fuente de ingresos. Por un lado, la actual situación de crisis económica que ha reducido la cifra de cazadores dados los costes que su práctica precisa: y por otro, el descenso de piezas especialmente de caza menor.

La última piedra de toque ha sido la pasada media veda en los campos burebanos antaño conocidos como auténticos ‘santuarios’ para las codornices y hoy, según los cazadores, una sombra de aquello. De hecho, se mostraban desconcertados por los irregulares resultados obtenidos en las salidas al campo durante las jornadas hábiles ya que, en principio, todo estaba a favor de una campaña prometedora.

No obstante, tras unos días de ejercicio del deporte las piezas parecían haber desaparecido sin explicación, pues la tardía cosecha había dejado, el campo, en principio, en condiciones óptimas para la reproducción de las aves. Según algunos cazadores, el efecto dominó en el retraso de las campañas de cereal y girasol en la comarca también ha modificado las costumbres de las aves. Afirman así, haber visto cómo en los campos de girasol en maduración se localizaban numerosas codornices.

Esto ha llevado a numerosos cazadores, especialmente los procedentes de fuera de la comunidad autónoma, ha calificar como «mala» la campaña de la media veda en la comarca burebana, motivo por el cual muchos buscaron territorios más propicios.

La ausencia de caza por distintos motivos y su reiteración en el tiempo -el pasado año se consideró como de los peores-, no sólo pasa factura al colectivo de cazadores sino que tiene importantes efectos colaterales en otros sectores. Así, los alojamientos, hostelería y ayuntamientos con cotos ven como las cifras de ingresos menguan cada año.

Si en los dos primeros casos la solución es el incremento de la cifra de cazadores, en el segundo la ausencia de interesados les ha llevado a vender los precintos para caza mayor de forma unitaria.

Caza y agricultura

Desde el colectivo de cazadores, especialmente los que residen fuera del territorio, se indica la necesidad de compatibilizar la explotación agrícola con el mantenimiento de unas condiciones óptimas para que proliferen las piezas y de forma especial las aves.

Así, ya han planteado que se cambie el modelo y se pague el derecho de caza según los resultados en la media veda, lo que permitiría equilibrar la inversión con el resultado real obtenido. Si esta fórmula llegara a ser la elegida, se alcanzaría un modelo similar al que se utiliza con el corzo, en la que el cazador invierte no en arrendamiento de terreno sino en los precintos para cobrar piezas individualmente.


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