Asturias // Tres perros de caza y un jabalí, atropellados en dos días en la Autovía del Cantábrico

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Las roturas en las vallas que cercan la Autovía del Cantábrico se convierten, en ocasiones, en una trampa mortal para los animales que se cuelan por los huecos y también ponen en peligro a los viajeros que circulan por esta vía.

17/10/2013 | La Nueva España

José María Pezón, presidente de la sociedad de cazadores “El Portal” -que el sábado inició la actividad cinegética después de dos años-, denuncia que el domingo, en el transcurso de una cacería en Cazanes (Villaviciosa), tres perros de caza fueron atropellados al salir tras un jabalí y colarse en la Autovía. El suceso se produjo en el kilómetro 3,58 entre las localidades de Cazanes y Maoxu. El grifón y los dos sabuesos atropellados, que sobrevivieron milagrosamente, aún se recuperan de sus heridas.

Pezón explica que la culpa fue del agujero de la valla de protección que dio vía libre a los animales. Prueba de que estos accidentes son frecuentes es que, según explica el presidente de “El Portal”, al día siguiente, un jabalí también fue atropellado a la altura del túnel de Fabares.

José María Pezón teme que estos siniestros terminen en una desgracia para algún conductor o viajero porque un impacto contra un animal a la velocidad por la que se circula en una autopista puede suponer un fatal desenlace no sólo para el animal sino también para los ocupantes del vehículo. “Pedimos que se tomen medidas porque hasta que no haya muertos no lo harán”, clama Pezón. Se hace necesario revisar el cierre y tapar los huecos para impedir que los animales se cuelen en la calzada.

Es una tarea que quiere hacer esta sociedad cinegética maliayesa. Prevé revisar la alambrada desde Fabares hasta Villaviciosa con la intención de elaborar un informe que remitirá al Ministerio y a la Consejería de Fomento para que ésta tenga conocimiento de la situación. Además, reclamará los costes sanitarios de los perros a la empresa concesionaria del mantenimiento de la Autovía. “El problema es el peligro que corren los coches, te puedes matar y hay atropellos cada dos días”, advierte y lamenta José María Pezón.

El acceso, principalmente de la fauna cinegética, a las carreteras y autopistas en un problema que trae de cabeza a los conductores. Además del riesgo que corren sus vidas al colisionar con los animales, ahora se suma que el anteproyecto de la nueva Ley de Tráfico aprobado por el Gobierno a finales de julio tampoco les protege ni beneficia. Limita la responsabilidad del Estado central y el Principado a dos supuestos: que no se haya reparado la valla y no disponer de la señalización específica para animales sueltos en tramos de alta siniestralidad. En el resto de los casos será el conductor quien acarree con lo ocurrido.

Además, la nueva Ley de Montes, que podría estar definitivamente aprobada el próximo año, está a favor de los colectivos que gestionan los cotos porque exime a los titulares de los espacios de caza de responsabilidad en los accidentes de tráfico causados por especies cinegéticas en casi todos los casos. Sólo exceptúa aquellos en los que los siniestros sean consecuencia directa de una acción de caza colectiva llevada a cabo el mismo día del accidente.


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